A veces me da miedo lo efímeros que somos, lo rápido que podemos ser olvidados, no somos nada, somos polvo vivo, la vida es muy extraña, es una mierda por un lado y hermosa por el otro, hoy reflexioné y entendi que para que haya bien tiene que existir el mal, y viceversa, es el equilibrio del ying-yang.

Me gustaría sentir que no nos estamos desvaneciendo, pero al mismo tiempo me gusta esta sensación, somos como un libro que va escribiéndose solo, página por página y letra por letra, hasta que llega a la última hoja, a veces me asusta lo incierto que es el futuro y la vida misma, da vueltas, te estira, te aplasta, te eleva, te enseña, te empuja, te salva.

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